El vaso medio vacío, o medio lleno…

Estándar

vaso medio llenoLos norteamericanos tienen un refrán relacionado a ver un vaso “medio lleno” o “medio vacío”. El vaso tiene la misma cantidad de agua, todo depende de quien lo ve. El que ve el vaso medio lleno está recibiendo, agradecidamente, lo que tiene; el que lo ve medio vacío percibe, con mayor intensidad, su carencia. Vivir con el vaso medio vacío significa experimentar la vida de manera comparativa, es decir compararla con lo que nuestra vida podría o debería haber sido. Esta comparación escamoteadora nos convierte en esclavos de un sueño perdido y de una frustración constante. O lo echamos todo a perder o no nos dieron la oportunidad. La queja, la resignación o la culpa son las actitudes resultantes. El que ve el vaso medio lleno, ve lo que ha conseguido y las oportunidades que la vida le brinda de manera agradecida. Sus errores no lo nublan todo. Se aplica a vivir el presente en lo que tiene de generoso y prometedor. Aquí y ahora, en este mismo instante, puedo dejar de ver el vaso medio vacío y empezar a ver el vaso medio lleno. Es lo que le sucede a las personas que hacen un proceso terapéutico: recuperan la real perspectiva de su libertad, su valor y su capacidad, que parecían ausentes: se llenan de sí mismos y actúan en consecuencia, sin perder de vista sus limitaciones y las circunstancias adversas que deben enfrentar. En otros casos, es posible ir más allá. ¡Ver el vaso lleno! Es algo que me sucedió por primera vez tras una pérdida amorosa, cuando era joven. Había dejado mis estudios universitarios, no tenía un centavo y todo lucía miserablemente desalentador. ¿Valía la pena vivir, si lo único que amaba era una muchacha que se había ido con otro? Tras sentarme a llorar largamente en un parque, terminé por mirar alrededor y me di cuenta de que estaba en medio de una hermosa tarde soleada (!). Entonces reparé en que los arbustos y las flores, el agua y los botes, las nubes y el cielo eran hermosos, y me sorprendí de que hubiera estado sufriendo hace un momento con tal intensidad. Estaba vivo, en medio de una tarde maravillosa. Claro, me dije: “si yo soy”. Y mi alegría al darme cuenta de esto fue tan intensa que salí de mi cuerpo y fui proyectado a un plano espiritual donde experimenté un estado de gracia y dicha tan absolutas, que todavía, veinte y cinco años después, estoy tratando de integrar su sentido  a mi vida, de manera consciente. Por un instante dejé de ver el vaso medio vacío y lo vi medio (o completamente) lleno. Y todo cambió, aunque nada hubiese cambiado. Lamentablemente, ciertos hábitos interpretativos y estructuras arraigadas de personalidad volvieron a cegarme durante largos años y me trajeron de regreso a esa pseudo existencia acostumbrada, que nos hace a veces vivir a medio gas, con la sensación de que “algo falta”. Poco a poco he descubierto que no me falta nada: la carencia es una actitud de de vida, desde la cual las cosas se muestran insuficientes. ¿Qué hacer entonces? Buscar más placer sensorial, drogas, control, dinero o aceptación social. Más. Y no es suficiente. Nunca lo será. Para que lo sea debo hacer algo tan simple como aceptar lo bueno, aquí y ahora. Rendirme a la evidencia de la plenitud. Es lo que somos.

Anuncios

Acerca de adolfomacias

Psicoterapeuta y facilitador de grupos, especializado en terapia transformacional. Profesor del Instituto de Desarrollo Personal Cre-Ser. Asesor en comunicación creativa y escritor. Ganó en el 2010 el premio nacional de Literatura Joaquín Gallegos Lara por su novela "El grito del hada".

»

  1. He leido alguna ocasiones sus artículos en la red. Me han ayudado mucho. Hoy me iento así quiero mirar el vaso medio lleno pero siento que está vacío. Soy divorciada, tengo un niño de 8 años, hace casi tres años inicié una nueva relación con un amigo de la juventud que algo conocía, nnos empezamos a frecuentar, salir, el me visitaba, y de apoco se metió y le permití entrar en neustras vidas. Tenía la espèranza de componer mi vida, mejorarla económicamente, tener una vida más digna, con casa propia, propio negocio. Pero al orinicipio fue bonito el se llevaba bien con mi hijo era cariñoso, tierno, preocupado, responsable, y en este ultimo año todo fue cambiando, se vovlvioó agresivo, frio, con malas caras con mi hijo. Se encerraba en si mismo y muchas veces se enojaba luego de una conversacion y simplente e iba sin despedirse.. Con paciencia y amor yo por lo general era quine retomaba las cosas, hasta que hace unos meses decidimos comprar un negocio con capital de el, ese que siempre me prometió y dijo era para mi. Pero todo salio mal, el quizo adminsitrar el dinero, lo dos trabajamnos pero yo fui el alma el el negoci de comida, pues cocinaba. Y se aumenaron lso problemas porque el veia todo mal a mi hijo, me deci auq elo sobreprotejo, etc, que lo descuide a l. Pero yo de corazon siento que no fue eso. Ahora yo decidí ya no ir al negocio, porque hemos discutido tan fuerte que yo le cachetié. Y asi termina la historia, el dice que me ama, pero yo no lo creo…hay muchos detalles que nos escribo pero son loq ue me hace dudar y penar que solo me utilizó y rompio mi corazóv. Qu´ñe hago ??? he pueto todoiç en manos de dios…

    Reincidente.

    • Qué pena, Martha,que pases por esto. Sería bueno que él diga lo que siente, saber lo que realmente está pasando dentro de él. Veo qu ehan llegado a una etapa de maltrato y discusiones, tal vez sea bueno que dialoguen sin juicios ni acusaciones, para saber si reamente pueden convivir el uno con el otro, aceptarse mutuamente tal como son y con tu particular manera de relacionarte con tu hijo. A lo mejor es el momento para una separación, pero no es posible saberlo si no se dicen lo que cada uno ama del otro y lo que no acepta del otro, para saber si es posible un cambio en este sentido o es mejor separarse.

      • Adolfo muchas gracias por tu respuesta. Sabes que si también he ido a la iglesia y he puesto todo en manos de dios y yo hago mi parte. Yo lo quiero todavía, y ayer me dijo que aún está enamorado de mi. Sin embargo, como tu dices erá necesario abrirnos el uno el aotro y decirnos en forma serena lo que uno ama del otro, es una buena alternativa.

        Saludos y de nuevo te agradezco.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s