Archivos Mensuales: febrero 2015

¿Qué es la Psicoterapia Transformacional?

Estándar

Escalera caracolExperimentando con diferentes métodos en la terapia humanística, queda claro que no se puede penetrar en la profundidad de uno mismo y encontrarse —descubrirse, darse cuenta de algo valioso—, en estado de conciencia ordinaria, es decir: mientras se conversa. Para ir profundo se necesita detener la conversación, sentir el organismo, percibir lo que se revela desde ahí dentro, seguir las señales y ensoñarlas. Por ejemplo, una persona habla de la rabia que le da que su esposa se demore tanto para salir (es algo que lo irrita en exceso hasta ponerlo violento). Mientras lo cuenta, se agita y cambia su expresión facial. Le pedimos que cierre los ojos y sienta su cuerpo, observe de qué manera lo que acaba de decir está ahí dentro, en forma de una sensación que inunda el organismo, produciendo sensaciones y tensiones peculiares en tal o cual lugar. A medida que se concentra en esa sensación y abandona todo pensamiento, esta se focaliza y se muestra con mayor detalle, revelando detrás de ella memorias, sentimientos y recuerdos (acaso de infancia) de los cuales emerge finalmente una creencia profunda (“Las personas no me respetan”) que hiere por dentro, junto con otra creencia: “Debo ser fuerte para ganarme el respeto de los demás”. Su vulnerabilidad surge detrás de la coraza de hombre duro. Mucho de su carácter empieza en ese momento a tener sentido. La persona se entiende a sí misma y afloja sus tensiones. La sobre carga emocional experimentada con su esposa muestra una lucha por conseguir lo que sus padres, acaso, no le dieron. Sólo entonces puede aceptar, con sinceridad, que su esposa sí lo respeta (es simplemente lenta para vestirse y maquillarse) y lo quiere, pero que él le está pidiendo llenar un agujero existencial que no le corresponde a nadie, sino a él, llenar.

Algo se suelta, un cambio se está operando en un nivel profundo. La persona se queda en silencio, consigo misma, y poco a poco sale del estado de trance, abriendo los ojos. La sensación de sí mismo ha cambiado. Esta es la vía del autoconocimiento profundo que propone la Psicoterapia Transformacional o Hakomi, creada por Ron Kurtz. Requiere entrega y silencio por parte del participante. El terapeuta está ahí para ayudar a que la persona llegue a ese estado. El cliente hace prácticamente todo lo demás. Sólo hay que ayudarle a organizar el insight y sacar de él aprendizaje vivo. Kurtz llama a esto acceder al inconsciente adaptativo, es decir, parar de actuar para observar a través de las señales y tensiones corporales, las memorias, creencias y emociones que controlan nuestra manera de actuar y de reaccionar durante el día. Es como abrir la máquina y entender por qué somos como somos, para luego realizar los reajustes necesarios. Estos reajustes consisten en descubrir la diferencia entre nuestras creencias sobre nosotros mismos y nosotros mismos, entre lo que que creemos ser y lo que realmente somos (para una sesión terapéutica, escribir a adolfomaciasterapeuta@yahoo.com o llamar a los teléfonos 2285545, 0997330894, Quito).

La mujer ignorada

Estándar

ADICCIONESMuchas mujeres experimentan actualmente una misma sensación: el dolor emocional de que su pareja salga sin ella, se quede en el trabajo y llegue solo para dormir o ver televisión, tenga “su propia vida”, mientras ella se queda en casa. Es la sensación de no contar, de no ser importante para la persona amada. Esta frustración de la espera amorosa no retribuida las consume por dentro. Es como si al otro le bastara con ser sí mismo, y ella estuviera de más. Este dolor abre heridas profundas relacionadas con el abandono y la soledad. La persona ignorada se vuelve hacia fuera buscando que el otro repare este abandono, llamando su atención a veces de manera agresiva (los reclamos airados, la famosa “ley del hielo”). No quiere renunciar a la relación ni puede sentirse bien en ella hasta no recibir la atención faltante. El límite temido es la separación, la fantasía recurrente de que él ya no la quiere y está enamorado de otra. Como si ella no fuera lo suficientemente valiosa o atractiva para él. Hay memorias nucleares relacionadas con esta experiencia que remiten a la infancia y las relaciones parentales: una niña que nos mira desde el fondo de un pozo, un padre o una madre ausente, un patio vacío o una rabieta lejana. Junto a estas sensaciones e imágenes que retornan desde lo profundo, se insinúa la necesidad no reconocida de irse lejos del mundo, de sumergirse en ese amargo aislamiento hasta convertirlo en algo profundo, una tendencia a integrar el vacío como experiencia de transformación. Porque la naturaleza hace lo suyo. Y cuando seguimos una sensación en el nivel organísmico, a través de la terapia transformacional, es nuestro ser más profundo el que se manifiesta, y el que termina por mostrar una nueva senda hacia la vida. Pero muchas veces esa senda pasa por lugares ignotos de nuestra psique, cercanos a la vida inconsciente. Reich, identificó al inconsciente con el cuerpo. La psicoterapia transformacional trabaja con el cuerpo, localiza las sensaciones en el organismo y lleva a la persona en estado meditativo, a sumergirse en ellas (en lo que es), hasta que el inconsciente abra sus imágenes y ella entienda, sepa con claridad cuáles son las memorias, hechos y condicionamientos emocionales que la hacen sentirse dependiente del amor de otras personas. Y es que la indiferencia matrimonial puede ser el paso necesario para que la persona ignorada haga algo más valioso que pelear por ganar la atención de otro con escenas de enojo o victimización: le puede servir para conocerse a sí misma y adquirir más autonomía, fortaleza, autenticidad. Al fin y al cabo, si alguien no te quiere, puedes irte y punto, seguir con tu vida. ¿Pero dónde está esa vida? ¿Qué es aquello que nos hace sentir plenamente vivos en el mundo, aunque no tengamos pareja en un momento dado? Los cristianos llaman carisma a esa energía de felicidad natural que enciende a ciertas personas que se dan a los otros con alegría y confianza. Su amor ya no es dependiente ni doloroso, porque su autonomía está fundada en una congruencia profunda, en una profunda conexión con la vida y la revelación de un “sentido” o finalidad de la existencia (para solicitar una sesión de psicoterapia, escribir a adolfomaciasterapeuta@yahoo.com o llamar a los teléfonos 2285545 / 0997330894, Quito).

La sabiduría emocional es organísmica

Estándar

Valls 2Una persona se queja de un estado de ansiedad constante. Cuando se le pide que describa la forma en que la experimenta en su cuerpo, siente algo en su plexo solar, como una sirena de alarma. Cuando se le pide que saque con su voz el sonido de esta “sirena”, entra en un estado de trance y se llena de energía, de una sensación de poder y seguridad que no tenía al inicio. Se le pide que se diga a sí mismo un consejo desde esta sensación de poder, la “sirena” le pide que corte con cierta relación emocional perjudicial. Este tipo de cosas (que pasan en la terapia de enfoque corporal) son misteriosas, profundas, y producen un cambio. Es por eso que en nuestro trabajo propiciamos un particular estado de conciencia al que Ron Kurtz denomina “ampliación de conciencia”. La persona deja de hablar de lo que piensa o recuerda, entra en un estado meditativo y empieza a reportar las vivencias del momento, tal como se experimentan en el organismo. Este método permite al participante contactar con algo que los creadores de la psicoterapia humanista llaman “sabiduría organísmica”, es decir: el potencial que tiene nuestro organismo para revelarnos el camino del cambio y la sanación emocional. Se aplica a personas que viven un conflicto interpersonal o intrapersonal, así como a personas que padecen de un síntoma prolongado de ansiedad, cansancio, irritabilidad o desencanto, por ejemplo (para pedir una sesión, escribe a adolfomaciasterapeuta@yahoo.com o llama a los teléfonos 2285545 —Quito— o 0997330894).