Archivos Mensuales: septiembre 2015

El autosabotaje afectivo

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AutosabotajeA veces vivimos “como si”… Como si todos nos estuvieran viendo para descubrir si cometemos un error, como si debiéramos demostrarle al mundo que valemos, como si no mereciéramos amor o fuéramos incapaces, o débiles, o lo que sea… Este vivir “como si” se refiere a vivir en la fantasía, a gastar energía sufriendo por motivos parcialmente imaginarios. Por ejemplo: una mujer ha sido abandonada en dos ocasiones por sus parejas. Ahora, tiene miedo a enamorarse. No quiere sufrir de nuevo. Empieza entonces a vivir como si ella no fuera digna de amor, como si hubiera algo malo en ella, algo insuficiente. Pero llega el momento en que se siente atraída nuevamente por alguien. En ese momento está en una lucha consigo misma: quiere entregarse al afecto y lo teme (siente miedo a ser de nuevo abandonada); entonces hace algo increíble: sabotea la relación, hace lo necesario para que fracase. De esta manera vuelve a su soledad, que resulta ahora ser su “zona de confort”, el lugar conocido en el que su existencia no peligra. ¡Pero sigue soñando con tener una pareja! Darse cuenta de esta contradicción, entender el “como si” de su relación es importante, para poder atender los episodios de su vida que cimentaron esta creencia sobre las relaciones afectivas y la baja valoración que tiene de sí misma. Así podrá distinguir entre el pasado y el presente, y permitirse vivir lo que desea sin condenarse de antemano (para una cita terapéutica, puedes llamar a los teléfonos 2285545 / 0997330894 o escribir a: adolfomaciasterapeuta@yahoo.com). Quito-Ecuador.

Cuando usamos el lenguaje de la víctima

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picture-28La palabra “me” es una de las palabras más peligrosas, algo así como una víbora dentro del lenguaje de las personas que utilizan el rol de víctima para responsabilizar a los demás por sus problemas. Mi jefe no “me” deja salir de vacaciones, mi mujer “me” hace sentir celos por su manera de actuar con sus amigos, mi papá “me” hizo estudiar Leyes, etc. Cada vez que alguien usa esta palabra para quejarse, haciendo de otra persona la causa de su malestar, suele dejar afuera la responsabilidad sobre su propio bienestar. Pongamos un ejemplo común, el del hombre que siente celos porque su compañera es extrovertida y se abraza con sus amigos. Entonces va donde un amigo y le dice: “Mi mujer me saca de quicio: no entiende que así no debe tratarse con sus amigos, que eso no está bien”. Inmediatamente, junto con el “me”, viene implícitamente el deseo que cambiar al otro. En este caso, la escena ideal para la víctima es que su compañera se vuelva más “recatada”, aunque esa no sea la personalidad de ella. Y es que detrás de ese lenguaje se oculta la intolerancia, la incapacidad de aceptar al otro tal y como es. ¿Por qué motivo? Porque no me acepto a mí mismo tal y como soy. Otro ejemplo: Si yo renuncio a mi deseo de pelear por algo que quiero, me molestará que otra persona sea “inflexible y terca” (es decir, que pelee por lo que quiere). El problema interpersonal será entonces un falso problema, que impide ver el verdadero problema: la falta de aceptación de mi propia agresividad y mi derecho a luchar por las cosas que quiero, al que renuncié hace ya muchos años para convertirme en una persona concesiva, por ejemplo. En el caso del hombre celoso, es probable que le moleste la alegría con que su pareja abraza a sus amigos porque él mismo está un poco contraído, es decir: posee cierta barrera neurótica al contacto afectivo (desconfianza en los demás) que ha desarrollado como parte de su evolución caracterológica. Superar sus propias barreras y expandirse con gusto, no solo le permitirá sentirse mejor entre las demás personas, sino que hará que sus celos desaparezcan. Es por este motivo que en terapia nos plateamos los problemas interpersonales como punto de partida para el autoconocimiento profundo, de manera que la persona, al aceptarse a sí misma de manera más honesta, deje de victimizarse (para una cita terapéutica llamar al 0997330894 / 2285545 o escribir a adolfomaciasterapeuta@yahoo.com) Quito – Ecuador.